martes, 27 de marzo de 2012

Guarecer

Foto: Edwin Giesbers

Por Js
Bendición encontrar donde guarecer cuando diluvia soledad. Alegría hallar donde acampar cuando cae tempestad. Protege con amor el nido de amor que te brinda abrigo y no conviertas en fría caverna el refugio tibio que hay en tu corazón.

domingo, 25 de marzo de 2012

Tormenta

Por (Js)
Quizás algunos problemas o tristes situaciones sólo sean tormentas en un vaso con agua, creadas por uno mismo o generada por otros. Sea como sea, es mejor no ignorarlas. De lo contrario en el mismo vaso podrías terminar ahogándote. 

Qué sensación de paz experimento cuando enfrento con fe en Dios mis miedos. Se me aproximan tormentas creadas por la soberbia de algunos. Al final anhelo que todos, incluyendo ellos, terminemos en armonía.

viernes, 23 de marzo de 2012

Un suicidio, una alegría y varias hamburguesas


Por Js
Esta nota la hice tras leer una noticia, como otras tantas, de un joven universitario brillante, talentoso que se suicidó aparentemente por la falta de oportunidades para desarrollar sus capacidades. 

Cierto es que no es responsabilidad total de alguien lo que otros decidan o no hacer con sus respectivas vidas, como por ejemplo, suicidarse. Pero no podemos negar que sí podemos influir negativa o positivamente en la existencia de otros. Es cada vez más humano sentir envidia ante el éxito ajeno e indiferencia ante el sufrimiento o necesidad del prójimo. Dicen que tan sólo con una cantidad de fe, del tamaño de un grano de mostaza, puedes hacer mover una montaña. Entonces, con un gramo o granito de sincera solidaridad, sería mucho lo que en beneficio de otra persona se podría lograr. 

Tengo un ejemplo. Hace un año aproximadamente estaba comprando una hamburguesa DOUBLE WHOPPER, mi favorita, en un Burger King de Union City en New Jersey. La chica que me atendió era de origen colombiano, como yo. Me contó que en Colombia se había graduado profesionalmente de bacterióloga. Me pidió que le ayudará a encontrar otro empleo que le permitiera ganar un poco más de dinero y tener un horario más flexible para estudiar inglés. Son tantas las personas que andamos en las mismas. Buscando mejores oportunidades. En tiempos de escasas ofertas laborales. Por cortesía le dije que sí la ayudaría. No obstante yo no sentía tal interés. Pensé que yo no contaba con los contactos precisos para apoyar a esta persona. Incluso mentalmente afirmé: Ah, la situación está difícil para todos, que se conforme entonces con el trabajo que tiene. 

Pasaron 2 meses luego de mis conclusiones poco solidarias y egoístas, y realizando una visita en Nueva York a una amiga en su oficina, mi grano de solidaridad actuó. Mi amiga, nacida en Chile, es asistente ejecutiva en una empresa propiedad de una familia italiana. Le comenté a ella sobre la chica que servía mis double whopper y sobre su necesidad. Le solicité que sí podía recomendarla en esa empresa, aunque fuera para la limpieza, pues allí aún para ese oficio la chica de mis hamburguesas ganaría un poquito más y tendría más tiempo para estudiar. La dama oficinista habló o parlo con sus jefes italianos. No había un puesto disponible. Entonces dije "al menos lo intentamos". 

La frustración, el miedo, la tristeza se iban apoderando de la chica hamburguesa. Perdón, de la chica que me atendía en Burger King. Pero lean lo que en diciembre del 2011 pasó. La hija de los dueños de la empresa italiana viajó a Colombia para someterse a una cirugía estética. A ella la acompañó su mamá. La señora, era a quien mi amiga oficinista le pidió empleo para mi hamburguesa. Upss, perdón de nuevo; Le pidió empleo en limpieza para la bacterióloga que servía hamburguesas. ¡Bueno! ya me dio hambre. Así que les puntualizó el hecho que evitó, quizás no un suicidio, pero sí una enfermiza depresión. 

La señora italiana de New York, mientras su hija se recuperaba de la cirugía estética en una prestigiosa clínica de Bogotá, le comentó al director de la misma, que tenía muchos empleados latinos, varios colombianos. Y salió entre los temas el caso de la chica hamburguesa. Pesé a que la señora nunca la contrato ni la conoció, pero basada en la recomendación de su asistente ejecutiva (mi amiga chilena) en quien tiene mucha confianza, le sugirió al director de la clínica darle una oportunidad a la bacterióloga. 

¿ Y adivinen qué? Desde el 15 de enero del 2012 me sirve la hamburguesa otra persona. La cadena de recomendaciones y de buenas intenciones, tuvo resultado. La chica de Burger King está alegre. Regresó a Colombia con oferta de trabajo. Labora ahora en el laboratorio de la prestigiosa clínica. 
Por insignificante que parezca, todo lo que se pueda hacer por el bien de alguien que se lo merezca, tiene enormes resultados positivos. Por insignificante que parezca, todo lo que dejemos de hacer por el bienestar de alguien que se lo merece, podría ser un ladrillo dentro de la construcción de un final triste.


jueves, 22 de marzo de 2012

Mojada gratitud


Por Js
Marzo 22..."Día mundial del agua" . Si no es por mi amiga Patricia Palacios que lo anuncia en su facebook, esta fecha pasaría seca para mí. Quizás esté algo loco pero en contradicción con mi olvido, me gusta hablar con el agua. Consentir su superficie donde sea que la encuentre, ducha, lluvia, río, mar... No hirviendo en una olla o vaciada en un sanitario, pero en todo caso bendigo sus usos y a Dios doy gracias por tan refrescante creación de vida, y... temerosa causa de muerte. Cuando tengo un diálogo mojado con el agua, siento que estoy conectado con toda la naturaleza. Le agradezco por limpiar mi cuerpo, por ayudarme a asear mi casa, mi ropa, por divertirme en el parque con mi hija, por calmar mi sed, por estar en deliciosas sopas, y en una exquisita taza de café. 
Te invito a hablar con el agua. Te invito a felicitarla por tan arduo y vital trabajo. A pedirle perdón por la veces que como esclava la utilizamos. A mimarla. A consentir "la piel de su torrente como la amiga perfecta que es. A perdonarla cuando inunda y arrasa; Cuando ahoga sueños y vidas. Ella jamás hace daño por egoismo o envidia. 
Agua,agua... Feliz día.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Una imagen de amor


¿Saben algo? Una excelente forma de reanimar las ganas por cambiar algunas cosas que en nuestras vidas no están funcionando bien, es contemplando en silencio por eternos minutos el rostro del ser o de las personas que más amamos, y en gratitud al Cielo por tan hermosa imagen, comenzar a desprendernos de los hechos, recuerdos, conductas, sentimientos, palabras, pensamientos.... Etc, que de la sincera felicidad nos alejan. (Js)

jueves, 8 de marzo de 2012

Gracias a mi costilla celebramos tu día y existencia... Mujer.


"...Y de la costilla que Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. (Gn.2.22)"

Se podría decir que por dicha razón bíblica los hombres estamos condenador a padecer, por ustedes bellas damas, de un dolorrrrr eterno en nuestro costado. Pues ¿A quién no le afecta tener una costilla menos o una costilla dándole cantaleta a toda hora?
¡En fin!... A manera de conclusión puedo decir que este "suplicio" es una bendición. Son ustedes mujeres el ejemplo real de perfectas combinaciones y de extremas contradicciones: Fortaleza y debilidad, amor y odio, suavidad y tosquedad, compasión- crueldad, recuerdo- olvido, hielo- fuego, orgasmo y actuación, twitter y facebook.

Cualquier defecto que la mujer tenga es por culpa de una costilla imperfecta.
¡Feliz Día, mes, hora, minuto, segundo, año, década internacional, nacional, municipal, y familiar de la mujer!. (Por Javier Suearez/Js)

lunes, 27 de febrero de 2012

La soberbia... el cáncer del alma




Por Javier Suárez (Js)/ Fuentes combinadas


Soberbia
Es muy fácil padecerla. Es muy sencillo contagiarla. La soberbia se puede entender como la creencia de que todo lo que uno hace o dice es capaz de superar todo lo que digan o hagan los demás. Ser preferido en desmedro de otros, buscar tener razón, amar la vanidad y vivir en la imposibilidad de "agachar el moño". "Un orgulloso no tiene necesidad de ser perseguido por el Demonio; él es su propio demonio"

Síntomas: 
Altivez, inmodestia, presunción, orgullo, altanería, arrogancia, vanidad, engreimiento, impertinencia, jactancia, endiosamiento, suficiencia, fatuidad, pedantería, aires, humos, ínfulas... 
El soberbio es autosuficiente, porque él cree que se basta a si mismo, que no necesita a nadie.
El soberbio es orgulloso, se cree superior, por lo que trata de forma despectiva y desconsiderada a los demás.
El soberbio no tiene vergüenza para hacerse dueño de los meritos que no le corresponden.
El soberbio es aquel que desea imponer su propio juicio y gusto personal.
El soberbio mira con malos ojos cualidades y éxitos de otros, entonces es envidioso y busca desanimar al que va bien.
El soberbio es desconfiado, sospecha de todo, complica todo lo que puede, enreda las expresiones de los demás, es burlón e irónico, lastima y ridiculiza a otros. .
El soberbio es ambicioso, se empeña a toda costa en triunfar, pasa por encima de cualquiera que se oponga a su éxito, busca todas las formas para sentirse bien consigo mismo.
El soberbio es desconfiado, esta siempre preocupado de que no le vayan a engañar, está pendiente de los errores ajenos. crítica los defectos de los demás.
Rebeldía ante la obediencia.
Autoritarismo al mandar.
Envidia de los valores de otros.
Crítica de los envidiados.
La mayoría (de los momentos) del malhumor en la convivencia familiar.

Anhelo de que los demás se comporten como uno quiere.
Compara a alguien con otros constantemente.
Mira con enojo.
Habla con tono de voz hiriente.
Afirma con arrogancia y se lo cree: "¡Yo se que soy verdaderamente poderoso! ¡No necesito aprender mas!


Diagnóstico:
Si presentas alguno de los anteriores indicios y de dicha manera reacciona, incluso ante las situaciones más simples, el alma tiene soberbia. 


Población vulnerable: (Todos) 
Amigos, vecinos, familias, padres e hijos, hijos y padres, ellas, ellos, pequeños, grandes, novios, amantes, esposos, blancos, negros, mulatos, altos, bajitos, feos, bonitos, profesionales, obreros, hispanos, asiáticos, americanos, africanos, europeos, malos, buenos. Todos. 


Antídotos: 
Modestia, docilidad, recogimiento, recato, paciencia, moderación, timidez, vergüenza, suavidad, humillación, sencillez, llaneza, acatamiento, sumisión, obediencia, respeto. HUMILDAD: Este es el más efectivo de todos; Es la característica que define a una persona modesta, alguien que no se cree mejor o más importante que los demás en ningún aspecto; es la ausencia de soberbia.


Tratamiento:
a. Reconocer que la padece
b. Aplicar antídoto cada segundo, cada minuto, cada día, cada semana, cada mes, cada año, en invierno, primavera, otoño o verano. 
c. Alejarse sin odio de aquello o aquellos que provocan soberbia.
d. Alejarse sin resentemientos de aquellos o aquellos a quienes contagiamos. 
e. Mantener la mayor parte del tiempo posible en silencio.
f.  Cuidar los gestos. Evitar las miradas despreciativas. El tono de voz despectivo. El comentario sarcástico.
h. Sonreir
i.  Meditar, orar.
J. Ejercitarse
" Pidamos al Señor, por intercesión de la Virgen María y de los santos, o al sol al Universo, el reconocer nuestra soberbia y luchar contra ella, el esperar la gracia de ser espiritualmente humildes, sencillos, procediendo según la verdad y con recta intención. Y en esta empresa trabajemos con paciencia, que no se puede mucho en poco tiempo. Más bien, aprendamos a comenzar cada día y gustemos de ello. «Busquemos como quienes van a encontrar, y encontremos como quienes aún han de buscar, pues cuando el hombre ha terminado algo, entonces es cuando empieza» (San Agustín de Hipona/ No textual)".

Efectos:
a. Depresión
b. Conflictos
c. Desunión
e. Soledad
f.  Migraña
g. Posibilidad de infarto o derrame cerebral
h. Tristeza
i.   Muerte
j.  Diversas enfermedades


Reflexiones
Sufrir este padeciemiento es agonizar sin estar desahuciado. Con la soberbia fluyen con fuerza los aspectos negativos. Es curable si el que la padece así lo quiere o mortal si se deja avanzar. Consulta a tu propio ser y pregúntale si en verdad eres feliz siendo soberbio. No intentes curar a alguien más sin antes sanarte a ti mismo. 

*La soberbia no es grandeza sino hinchazón; y lo que está hinchado parece grande pero no está sano. (San Agustín)
*Más fácil es escribir contra la soberbia que vencerla.* ( Francisco de Quevedo)
*El soberbio busca los defectos ajenos, descuidando la atención y superación de los propios.
*Si la humildad une a los hombres, la soberbia los divide.




Por si acaso

Si considera que su soberbia es lo mejor y que usted es lo mejor... Diríjase a una zona rural, elija el campo que más le guste, desnúdese y espere a que anochezca. Cruce entonces el alambrado con cuidado de no perder ninguno de los atributos del poder y camine hasta que sienta que está en medio de la soledad más absoluta.
Una vez allí, levante la cabeza al cielo y mire las estrellas. En ese instante, usted visto desde el espacio debe ser algo así como un virus instalado sobre una pelota de fútbol.  Piense entonces que está usted parado sobre un minúsculo planeta que gira alrededor del sol, y que el sol es nada más que una estrella pequeña entre los millones de estrellas que usted está viendo y que forman nuestra galaxia. Recuerde además que nuestra galaxia es una de millones de galaxias que desde hace miles de millones de años giran en el espacio. Una vez que haya hecho esto coloque los brazos en jarra sobre la cintura en actitud desafiante, o adopte cualquier otra postura que le parezca lo suficientemente cabal como para expresar el inmenso poder que usted tiene, e hinchando las venas del cuello grite con toda la voz que sea capaz de juntar en ese momento:
¡Yo sí que soy alguien verdaderamente poderoso!- Luego espere a ver el resultado. Si ve que algunas estrellas se sacuden, no se haga demasiado problema. Es Dios, que a veces no puede aguantar la risa.






"El Artista"...la película muda que está haciendo ruido



Por Javier Suárez (Js)
La noche del domingo 26 de febrero,  entré por error a ver en cine la proyección de la película "El Artista". La confundí con otra cinta de acción. Al comienzo estuve a punto de abandonar la sala. La amiga que me acompañaba me sugirió esperar unos minutos más. Se trataba de una obra muda que invoca escenas de los años 20 y para reforzar su desusado formato, el filme era también en blanco y negro. Un estilo del que sólo tengo referencia a través de la historia artística de Charlie Chaplin. Pero no era este legendario genio de la pantalla grande “El Artista” del celuloide con dicho nombre. El asunto fue, que mientras me lamentaba por mi error, la contemporánea cinta muda estaba haciendo ruido en la ceremonia de los Premios Oscar, ganando 5 estatuillas como la mejor película, el mejor director, el mejor actor, mejor diseño de vestuario, mejor música original. 

Los minutos de espera se convirtieron en una hora y 40 minutos. Nos vimos toda la proyección. En realidad nos atrapó el silencio bi color de aquella cinta y su argumento que, ajeno a los moldes modernos, es real en todos los tiempos. Sin los efectos digitales de las más recientes creaciones y sin el costo abrumador de las grandes producciones, con tan sólo US$15 millones, El Artista se convirtió en una histórica triunfadora. Entre adolescentes o adultos muy jóvenes, es probable que el estilo anticuado de la película no genere interés. No obstante, su ingrediente principal, el amor, podría encantar a los cinéfilos de cualquier generación. Cuando vemos por la calle rodando un lujoso y moderno auto, muchos nos admiramos. Pero de la misma forma, eso sucede cuando nos encontramos en el camino a un auto antiguo, bien reformado, bien cuidado y elegantemente conducido. Así que, si piensan como mi amiga y yo, que han cometido un error y que se equivocaron de sala, calma, quizás al final cambien de opinión. 


Reparto: 
Jean Dujardin,Berenice Bejo,James Cromwell 

Director: 
Michel Hazanavicius 

Escritor(es): 
Michel Hazanavicius 

Genero: 
Romántica 

Año: 
2011 

Estreno mundial: 
25 de Noviembre, 2011 

Duración: 
100 min. 







jueves, 23 de febrero de 2012

El pellizco del cangrejo... Un diagnóstico de muerte que da vida


Por Javier Suárez (Js)

Mucho más que una persona religiosa, que una esotérica, científica o incrédula, un ser desahuciado pude hablar de la vida con mayor claridad. Es increíble la paz y la fuerza que generan sus palabras, pensamientos, gestos, emociones. 

A veces quisiera tener la meditación del desahuciado pero no la enfermedad. No obstante es el mortal padecimiento el que ha llevado a muchos, no a todos, a reconocer con suprema humildad, que ha sido cuando la muerte se les ha anunciado el punto de partida para disfrutar de la vida con mayor sosiego y espiritualidad. 

Leí una entrevista en el diario colombiano El Tiempo a un reconocido relacionista público. En ella el entrevistado habla sobre el cáncer letal que padece. "Los meses más aterrizados de mi vida empezaron el día en que el médico me dijo que no había nada que hacer. Pese a que mentalmente le di muy duro, ahora le agradezco por los casi setenta días de felicidad que he tenido desde entonces" afirma en el reportaje Fernando Corredor, el personaje de quien les comento. Sostiene que con base en el fatal diagnóstico, surgió el libro que tituló  "Mi vida con el cangrejo". Apodo que le puso a su enfermedad.

No sé con certeza si el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, esté padeciendo una afección similar. De ser cierto que estaría desahuciado, quizás él esté sufriendo también la presión política de su creación, tan fuerte, que le obliga a superar con soberbia externa  toda transformación interna. En fin, sigue siendo decisión de cada individuo reaccionar como quiera ante el pellizco de su propio cangrejo. 

Les anexo la entrevista publicada en El Tiempo. En ella, como yo, podrán hallar mensajes interesantes surgidos de  un diagnóstico de muerte que da vida. 

En la última etapa de un cáncer letal, el reconocido relacionista público habla de su mal.
Cuando la mamá de Fernando Corredor, diplomático, periodista y un reconocido relacionista público del más alto nivel en el país, supo que su hijo tenía cáncer, le dijo: "Como usted no hace sino hablar, le ruego que no le cuente a nadie que tiene cáncer, porque lo sacan del sistema... Lo desaparecen".
Corredor dice que no le faltaba razón. Hoy, luego de transitar por la última etapa de su vida con un cáncer de colon considerado incurable, concluye que esta enfermedad y su tratamiento son capaces de "sacarlo a uno del  ring ". Pero lo dice como quien cuenta una anécdota divertida a los amigos en un coctel: sin asomo de amargura y con el humor negro de los viejos cachacos bogotanos.
Por supuesto, admite que sintió terror cuando el médico le entregó su diagnóstico, tanto que olvidó su promesa de no someterse a tratamientos de ningún tipo, en la eventualidad de que resultara con cáncer.
Remontado el golpe inicial, y después de cuestionarse desde el plano existencial, aceptó el reto que la vida le puso por delante.  En aquel momento, surgió el libro que tituló  Mi vida con el cangrejo, que ha tenido gran aceptación entre los afectados por el cáncer y sus familias, pues busca ayudarles a entender y a sobrellevar la enfermedad.
Vestido con la elegancia de siempre, contrariamente a lo que se podría esperar, Corredor dice que si algo le preocupa ahora es no morirse: "Después de tanto anunciarlo, me daría pena dejar metido a todo el mundo. Y ese no soy yo".
¿Cómo veía el mundo y cómo lo ve ahora?
Lo veo absolutamente diferente, desde lo intrascendente hasta lo importante. Ahora siento que existe una energía superior, en la que antes no creía. Gente a la que admiro y quiero mucho dice que soy yo quien trascendió, porque el cáncer me hizo cambiar todo en mi vida. Era un tipo apegado a lo light , a lo material. Mi vida eran las relaciones públicas: vivía orgullosísimo de saludar a un presidente, a un ministro, de tener toda clase de contactos... Hoy para mí eso no tiene ninguna importancia. En el buen sentido, hoy desprecio la vida social por la que me hacía matar.
¿Y sus amigos?
María Paz Jaramillo me dedicó un libro así: "Para el rey de los amigos", por lo amiguero que era. En el sentido filosófico del término 'amigos', hoy escasamente podría contar cuatro o cinco, de los 180 que, se supone, eran mis cercanos.
¿Y qué tienen esos cuatro o cinco?
Ellos entienden mi vida y mis problemas. Les pongo un ejemplo: yo era muy parrandero, pero hace nueve años, mientras estaba en Buenos Aires, decidí dejar el trago, y de hecho inventé un sistema para ayudar a las personas con alcoholismo. Pero cuando me dijeron que tenía cáncer, pensé: 'No me voy a morir a palo seco'. Nadie, salvo mis pocos amigos, entiende la soledad de una noche solo en mi apartamento. Los hijos lo acompañan a uno con todo el amor y el corazón, pero eso es otra cosa. Cuando mi hija me ve tomándome un whisquicito a las 9:00 de la noche se desarma, se desbarata. No entiende que unos traguitos no tienen ningún valor ante la muerte.
En este momento, ¿vale la pena privarse de ciertas cosas?
El médico me pide que con el trago me modere hasta donde pueda, porque me hace daño. Uno de mis hijos tiene la teoría de que si el médico, que además es mi primo, me dice que le baje a la vida social y a las amistades, es porque él ve que tengo una proyección de vida, y que si no fuera así, pues me diría: 'Haz lo que quieras'. Pero después de haber leído libros, estadísticas, de haber tenido el aviso, sé que el cáncer, mi 'cangrejo', al que consiento y no insulto, como sí hace Hugo Chávez con el suyo, es traicionero.
¿Cómo es eso de que habla con su 'cangrejo'?
Claro, cada día le pido que no me vaya a hacer una patanada. En este momento podría, por ejemplo, sentir un dolor fuerte por una metástasis, que me derrumbaría delante de ustedes. ¿Qué pasaría con esos pequeños gustos que me alivian la vida, como una buena charla, un vinito o una comida deliciosa?
¿Cómo se ven desde su óptica esos valores sobre los que la gente estructura la vida: los principios, los sueños, las metas?
Se ven totalmente diferentes, incluso absurdos. Llega uno a pensar: '¿Para qué me desgasté tanto, en tal situación de la vida?'. A las personas deberían darles en kínder un curso para aprender a morir. Viviría uno mejor, diferente. Les digo: los meses más aterrizados de mi vida empezaron el día en que el médico me dijo que no había nada que hacer. Pese a que mentalmente le di muy duro, ahora le agradezco por los casi setenta días de felicidad que he tenido desde entonces.
¿Por qué felicidad?
Porque para mí cada conversación es la última, ahora no aplazo cosas. Tengo libros que debo leer, música para escuchar, llamadas que hacer a personas con las que no quiero guardar rencores. Me cruzo en el andén o en el centro comercial con gente a la que antes, por cosas de la vida, ni miraba; ahora me detengo y saludo.
Usted se está muriendo, pero anda por la vida echando chistes. Habrá gente que piensa que está fuera de foco...
Estoy convencido de que toda experiencia es un regalo maravilloso de la vida. Claro que tengo momentos malos, en que necesito llorar solo en mi apartamento; también hay días en que me asomo por la ventana y dudo si salir o no salir, porque me da miedo caerme en medio de la calle, así que me echo documenticos en los bolsillos, para que la gente me asista, si lo necesito. Esta enfermedad es traicionera.
¿Alguna vez pensó en cómo se iba a morir?
Sí, todavía lo pienso y espero que no sea de cáncer sino, por ejemplo, de un infarto fulminante. Por las noches le pido a mi amigo, el gran arquitecto del universo, que me lo mande y que no me dé cuenta.
¿Tiene metas?
Sí, aunque no son a largo plazo: ir a un cinecito, tener un buen almuerzo, tomarme un traguito con los amigos del alma. Eso es vivir y es lo que la gente tiende a aplazar: aplaza comer para comer bien después, aplaza ir de viaje o guarda ropa para usarla en ocasiones especiales... Tengo amigos queridos que hoy me dicen: 'Nos vemos dentro de dos meses, y te tengo un regalito'. Y yo les digo: '¿Me puedes dar el regalito ya, y si quieres no nos vemos dentro de dos meses?'. Desde la dimensión en la que estoy, el enfoque de la vida está mal hecho.
¿Dónde queda aquello de que uno debe ser estoico, humilde, para ganar puntos en la otra vida?
Todo eso queda desvirtuado. Esto es aquí y ahora. Claro está que eso no significa que uno carezca de principios, de moral o que uno deje de ser una buena persona. Qué delicia poder mirar la vida con altura. A la vida, no al ser humano. Pienso que cuando esté arriba le diré a Dios: "Podría sugerirte algunas cosas para hacer mejores personas, porque hay mucha hipocresía, envidia, egoísmo entre ellas, incluso en la muerte". Los jóvenes, por ejemplo, piensan: 'Qué alivio, Corredor es el que está enfermo, no yo'. Piensan que son inmortales.
¿Cómo quiere que lo recuerden la familia y los amigos?
Daría mi vida por que mis hijos pensaran que no hice ciertas cosas intencionalmente o por malo o por bruto. Quisiera que pensaran: 'Al final nos dejó una magnífica lección'. Me interesa que mis hijos tengan la mejor opinión de mí, lo mismo mis amigos. En cuanto a los demás, eso no tiene ninguna importancia.
¿Ha pensado en su despedida? ¿Cómo quiere que sea?
No quiero ni misa ni velación ni funeral... Ojalá la muerte me coja en un almuerzo con mis grandes amigos. Si algo me pasa les pido que no hagan un  show, que por favor me alcen y me saquen como si estuviera borracho, busquen una finca donde haya chimenea y me boten en ella.Quiero que se haga una fiesta, un coctel, al que inviten con un aviso mío grande, pagado por mis hijos y mis amigos, en el periódico, y que diga: "Fernando Corredor Gaitán tiene el gusto de invitarlo a usted a la celebración de su paso al oriente eterno. Pueden asistir única y exclusivamente aquellos que sientan que él admiró, quiso y amó". Los no invitados, que no vengan, porque yo voy a estar chequeando desde donde esté. Los asistentes podrán tomarse un licor que mandé a preparar para la ocasión, el 'Corredor Special', mientras se oye  My way , de Sinatra, y  Candilejas , de Chaplin.
¿Y ya tiene epitafio?
Sí: "Se los dije".
¿Alguna petición especial?
No es por afanarlos, pero me gustaría que esta entrevista salga pronto. Quisiera leerla.
Sonia Perilla S.
Subeditora de Vida de Hoy
Carlos F. Fernández
Asesor médico de EL TIEMPO