Mostrando entradas con la etiqueta Javier Augusto Suárez Martínez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Javier Augusto Suárez Martínez. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de febrero de 2015

En el alma hay lo que en ella no se busca


Perdóname Padre por seguir buscándote fuera de mí. Aunque todo lo externo es ejemplo de tu obra, en el alma de cada quien se halla lo que en ella casi nadie busca, el amor. 

Discúlpame Amado Ser por ser tan irresponsable con la Creación de la que formo parte. Por dejar que mi Ego de ti me aparte aunque piense, por el contrario, que me une a ti. 

Quisiera ser como Judas que te traicionó cumpliendo tu orden, siendo así el apóstol más obediente y NO como aquellos que te dan la espalda adulándote de frente. 
Bendito es hoy aquel delincuente que en pocos minutos a un lado de tu cruz tu perdón logró. Pobres aquellos que llevan años de rodillas, juzgando al que los contradiga, fariseos de vocación- ¡Ah! y por tradición. 

Hoy en las redes sociales miles publicaremos lo mucho que te queremos, al tiempo que sabemos que odio y envidia hacia otros tenemos. Gracias Dios por los manjares, por el auto nuevo, por la pareja que llega, por el amor eterno… Y así se pasará el día, entre vanidades, citas espirituales, selfies, fiestas y comidas, sin que muchos compartamos durante la travesía, con quienes lo necesitan, ni siquiera lo que nos sobra. 

Es probable como ayer que hoy llene de alabanzas hacia ti mi boca, mientras mi corazón vacío está de fe. Quizá también obre queriéndote manipular y aguante hambre por alimentar a otros y frío por abrigar a los demás. Como si maltratando mi existir al Cielo pudiera más rápido ir. 

"Dios sabe lo que hace" será de nuevo la mágica frase con las que muchos eludamos nuestro deber. Como hace miles de años, actualmente sigue siendo más fácil asignarle a El, aquel asunto que cada quien puede resolver, en favor de sí mismo o para ajeno bien.

Libra Señor a todos de mis favores hipócritas. Líbrame de bendiciones falsas. Que me dejen ir en paz aquellos con quienes no quiero quedarme. Que yo deje ir en paz a quienes no anhelan acompañarme. 

Por Javier Suarez

miércoles, 10 de julio de 2013

No te acuestes con ella...

No te acuestes con ella... Jamás te hará dormir alegre ni despertar con alegría. Aunque tus ojos no la vean tu alma la percibirá cerquita. 

No te acuestes con ella... El amor no podrás hacerle aunque toda la noche, en tu cama, te haga compañía. Sudarás de miedo y agonía más que de pasión por el sexo o por la vida.

No te acuestes con ella... No le hagas un espacio en tu recámara, ni permitas que caliente tus sábanas, ni que pose en tu almohada su invisible rostro de real pesadilla. 

No te acuestes con ella... Mejor levántate y camina. O comparte tu cobija con las dos o tres cositas buenas que te han pasado en el día. Ora, perdona, ama, confía... Pero no te acuestes con ella. La depresión no es buena, ni en la cama, ni en la vida. 

(Foto texto/ Javier Suárez)

domingo, 7 de julio de 2013

Besando con los ojos cerrados

Cierro mis ojos para ver los labios que beso, y sentir que me pierdo entre los suaves mimos de tu boca. Aprieto el vacío entre mi abrazo y mi cuerpo, te percibo tan cerca que besarte sin fin provoca. 


Cierro mis ojos para ver los labios que beso, invisibles como el viento, reales como la brisa que en mi deseo sopla. Besos que humedecen mis labios, roces que resecan mi boca. 

Cierro mis ojos para ver los labios que beso... Pero la baba que me sale por estar soñando despierto, me hace abrirlos de nuevo y reconocer que tu boca en la mía no reposa. 
(Foto Texto/ Javier Suárez)

martes, 28 de mayo de 2013

Es mejor ser elegante con la verdad que arrogante con la razón (Por Javier Suárez)

"La arrogancia atrae el odio y la envidia. La elegancia despierta el respecto y el amor...". Cuando leí la frase anterior compuesta por el filósofo Paulo Coelho, y compartida en un muro de Facebook, recordé que dos o tres semanas atrás, una persona que me quiere hoy, con cariño me dijo en aquel ayer: ¿ No crees que el asunto se deba a la arrogancia?. Entonces sentí que por medio de dichas circunstancias Dios me estaba hablando. Y como cosa rara, yo le quise escuchar. 


Tras ese diálogo misterioso y extraordinario que con Dios se tiene, llegué a una conclusión... me faltó, me falta elegancia y aunque tuve y tenga la razón, me sobró, me sobra arrogancia. Pero debo aclarar que no sólo cito la palabra elegancia en su significado mercantil de moda, vanidad o algo similar, aunque al final eso también termina contando. La traigo con relación al significado más amplio que le dá el filósofo Paulo Coelho. Para él la elegancia es sinónimo de buen gusto, amabilidad y equilibrio. 

Lo mismo digo con referencia a la arrogancia... cuyo significado literal es: Altanería, soberbia o sentimiento de superioridad ante los demás. Pues bien, aunque una persona frente a otras tenga la razón, si carece de elegancia espiritual, su verdad más que admirada será rechazada. Su presencia más que un honor será vista como una amenaza. Sobre todo por personas que en sí, sí son arrogantes, soberbias, mediocres, débiles tal como el diccionario lo indica. 

De ahí la importancia de la elegancia en todo instante, incluso, en los momentos que no se cuenta con la razón. Vengo desde hace algún tiempo enfrentando diversos hechos que me han llevado al desánimo, a la desilusión, a la frustración y a escuchar hasta la más triste canción. Pero me di cuenta después de los 40, que desde los 15 no he sido elegante sino arrogante. Comprobado ha quedado que en la mayor parte de los casos he contando con la verdad a mi favor, no obstante, por igual, se puede verificar que dicha verdad no supe compartir o callar. Y que sin querer he inspirado más temor que confianza. (...) Y eso me lo han dicho varias veces en la cara, pero sin cariño, más como venganza, como ataque, que como observación. 

En fin la elegancia humilde no somete al elegante, a la voluntad del mediocre, ni al noble a la dirección del soberbio, pero sí ayuda a ambas partes a orientar las ideas y sus relación hacia un sano equilibrio. Ya es tarde para recuperar oportunidades y experiencias del pasado, pero las pocas o muchas que me queden desde este presente, espero poder asumirlas con elegancia sin arrogancia. Los amo.

martes, 8 de enero de 2013

Historia de motel... “Tu recuerdo nos hizo vestir”


Todo estaba listo para asegurarme que podía olvidarte. Qué mi pasión aunque te extrañe de tus caricias no depende. Que mi cuerpo puede excitarse por los besos de otra boca y ante las formas sensuales de otra piel ardiente.

Inútil aquel carnal intento de intentar olvidarte. Mis sentidos casi enloquecen. En sus labios sentía tu boca. Y aunque era una compañía hermosa, tu belleza ausente estaba ahí presente.

En sus hombros yo debía suspirar. En sus hombros me puse fue a llorar. No pude penetrar en la complicidad de mi aventura. Mi mente estaba turbia y mi corazón igual.

Desnudo en cuerpo pero abrigado en las imágenes de nuestro amor. Le fui sincero y ella lo entendió. Y aunque ahora no te tengo, todavía tuya es mi pasión. Fue un error querer quemar en otra llama tu fuego. Incendio que ha de extinguir sólo Dios.

Todo estaba listo para asegurarme que podía olvidarte. Qué mi pasión aunque te extrañe de tus caricias no depende. Que mi cuerpo puede excitarse por los besos de otra boca y ante las formas sensuales de otra piel ardiente. Pero... Tu recuerdo nos hizo vestir.

Por Javier Suárez- Js

lunes, 19 de noviembre de 2012

Santuario... “Me mata”

Foto Javier Suárez...Nov 2012


 Por Javier A. Suáres M.
Algunos decimos con relación a algo que mucho nos encanta, que eso, esto o aquello “nos mata”. Se pude hacer referencia a una persona, a un objeto, a una canción, a un manjar, a una mascota, a un lugar en particular... en fin. Leí en un libro que en alguna ocasión un alcalde español así su ciudad describió... “Madrid me mata”. Y tal expresión me llegó a la mente cuando con mi lente, el de la cámara fotográfica, hacia Santuario apuntaba. 

“Santu” como le llaman con amor varios de sus 15 mil residentes, se incrusta en la fantástica y reluciente geografía del departamento de Risaralda, región donde manos campesinas que aman a la naturaleza cultivan uno de los más exquisitos y suaves aromas que emanan de la privilegiada semilla del café colombiano, cuya consistencia y especial sabor desde Argentina hasta al Japón, al mundo entero tiene deliciosamente “matado”. No en vano su himno expresa: 

“Son las verdes promesas, oh pueblo,
Que tus hijos esperan con fe.
Y es la sangre vertida en los frutos
Del copioso y fecundo café” 

A las ciudades pequeñas se les denomina pueblo, y Santuario es uno de los más agradables. En el se mezclan los ingredientes originales de la vida rural y los destacados de la moderna. Cientos de sus hijos han emigrado a extranjeras regiones, no por huir del tedio o la desesperanza, sino porque las almas santuareñas arden entre la libertad que heredan de sus montañas y hermosos paisajes. Los jóvenes de allí crecen expresando orgullo, admiración, amor por su tierra, la misma de sus abuelos, la misma de sus padres. Y que decir de las fiestas que allí se celebran como la de los Ancestros Paisas o la mágica noche de disfraces.

Por tus casas coloniales, tus veredas ecológicas. Por tu clima fascinante, tu gente maravillosa. Por tus tradiciones e historia, por tus parques naturales, y por tu hospitalidad generosa... “Santuario me matas”.


Foto Javier Suárez...Nov 2012
Foto Javier Suárez...Nov 2012

Foto Javier Suárez...Nov 2012. Al centro de la bandera el alcalde de Santuario Adrián Bedoya Cano

Foto Javier Suárez...Nov 2012
Foto Javier Suárez...Nov 2012. Vista del estadio local.




Foto Javier Suárez...Nov 2012

Foto Javier Suárez...Nov 2012



miércoles, 7 de noviembre de 2012

Ni con anosmia dejaría de sentir tu aroma


Conocí a una joven fotógrafa mientras ella retrataba un jardín neoyorkino. Al ver mi credencial de prensa exclamó: "Supongo te gusta la fotografía como a mí me fascina, de las flores, el aroma de su color". Pensé que se trataba de una frase con poesía, la misma que inspiraba aquel bello florero urbano. Le respondí con igual sutileza: También te ha de encantar, de las flores, el color de su aroma" E hizo de inmediato un gesto de tristeza que más que sutil o poeta, logro hacerme sentir verdaderamente idiota. 


Noto mi sorpresa y de inmediato afirmó: No te preocupes colega, de anosmia sufro yo". (Y tome pa que lleve) más gestos de tarado mi rostró mostró, pues ni idea tenía con qué eso se comía y menos a qué olía. Y precisamente de esto último el asunto se trató... Anosmia, pérdida total del sentido del olfato. La enfermedad de oler nada. 


La charla fue muy corta. Mi afán me despidió. Pero mientras a una rueda de prensa yo marchaba, la anosmia en mi mente retumbó. Dificil ha de ser no percibir ningún olor, ni el aroma de las rosas, ni del quemado arroz. Ni del perfume de moda, ni el del gas o el suave licor... ¡Auchh! qué angustía ha de ser, carecer de olfato. Sobre todo en mi caso, que me gusta tanto de tu piel el olor. 


Mi aprecio, admiración y buen deseo de recuperación.... Para todas aquellas personas que padecen esta enfermedad. 

jueves, 13 de septiembre de 2012

Mi abuela me hizo conversar con Dios

Por Js
La mami de la mía falleció. Hoy su cuerpo se abriga con la tierra que por años caminó. La muerte de mi abuela me hizo hablar con Dios. 

Ayer, un día antes de su entierro mis emociones se contradecían. Lloraba sin parar por instantes, que luego de breves calmas, se repetían y repetían. ¡Bueno! Y se seguirán repitiendo, pues el sufrimiento como la alegría vienen juntos en el mismo paquete de la vida. 

Como todo aquel que “pierde” a un ser querido, padezco esa agonía. Y es en medio de la marcada angustia que recuerdo, que existe un bello cielo y hacia el entonces mis ojos miran. Mirada acompañada de lamentos y de muchos “Dios dame fuerzas, Dios dame energía”. 

Con mi propia voz me pregunté si fui un buen nieto. La respuesta que me dí ni me liberó, ni me condenó. La ambigüedad seguía. Lloraba sin parar por instantes, que luego de breves calmas, se repetían y repetían. Llegué a sentirme hipócrita y hasta víctima. 

No obstante hice de nuevo lo que en ocasiones vengo haciendo... Agradecer. Di gracias a Dios por la vida de mi abuela, por los momentos de felicidad que a su lado pasé, por los remedios caseros que me daba al enfermar. Por la lista interminable de consejos y por la cantidad de caprichos que me alcahueteó. Y entonces, la gratitud y mi abuela me hicieron conversar con Dios. 

Dios me dijo una vez más, de tantas veces que ya me lo ha dicho, que todo tiene un propósito divino, aunque cada cual le de a lo que le sucede, el significado de su libre albedrío. El dolor por la partida física de mi abuela, junto a otros hechos recientes, se mezclaron para hacerme sentir fracasado y con mala suerte. Entonces... La gratitud y mi abuela me hicieron conversar con Dios. 

Busqué en youtube una canción relacionada con la muerte de un ser querido, hallé un video cristiano que se titula “Le pedí a Dios”, su contenido fue parte de ese diálogo que tuve con el Creador. Y la charla siguió. Luego encontré el video de “Conversaciones con Dios”. Por medio de los hechos, de mis sentimientos, de las emociones, de las experiencias espirituales de otras personas, y de la partida de mi abuela, El me dijo que aunque me asustara no temiera. Que aunque me debilitará no me rindiera y que todo lo podía en la fe que me fortalecía. Me dijo que pensará, hablará y actuara de acuerdo como creyera que el amor lo haría. 
Y así fue como pude irme a la cama tranquilo. Así es como hoy dejo ir a mi abuela. Lleno de gratitud por su existencia, por la de mi madre, por la de mi familia, por la de.... y la vuestra.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Discurso de presentación de la I Feria de Manizales en Nueva York


*Buenas tardes paisanos... Buenas tardes, amigos de Colombia. 
Para conocer o recordar lo que significa esta gran fiesta tradicional, debo remenbrar o exponer , un poquito de lo grande que Colombia es. Nación de América del Sur que tiene costas en el océano Pacífico y en el Mar Caribe. Bajo su firmamento cerca de 50 millones de habitantes residen. Vigésimo sexto país más grande del mundo. Con regiones que se destacan por su historia y por costumbres como la que ahora vislumbro. 

En su geografía encontramos a la pujante y siempre 'pa' delante Medellín. A La salsera ciudad caleña, la marítima Santa Marta, la histórica Cartagena, la currambera Barranquilla, y la inmensa capital, que crece sin parar, Santafe de Bogotá. No puedo olvidar la localidad dónde nací, Capital Musical de América la llaman por ahí... Me refiero a Ibagué, la tierra de mi madre y de mi hija Valeria. Y es rodeando esta bella ciudad o cruzándola a ella, que desde el centro del país, a la Feria miles llegan. 

La ruta y el clima se vuelven fascinantes. El campo hace su aparición. Gigantes montañas y profundos cañones llaman la atención. Empieza a oler a tierra , a estiércol de caballo, a fruta fresca. A mierda de ganado , a río limpio, a agua fresca. Pero es el rey de los aromas colombianos el que nos indica que hacia Manizales vamos... Es el olor a café... señores, al suave café colombiano,a ese aroma de sabor atractivo que nuestro Juan Valdez internacionalmemte ha compartido. 

Olor a café, sembrado, cosechado y recogido a mano. Señal que ya en el eje cafetero estamos. Que andamos por el departamento del Quindio y su cálida capital Armenia, donde fincas cafeteras coloridas y bellas al turismo con cordialidad hospedan. Olor a café que nos indica con agrado, que por los límites del Risaralda vamos. Que de su atractiva capital, Pereira, estamos al igual muy cerca. Tierra cafetera por excelencia, que junto a poblaciones pequeñas como Santuario, le muestran al mundo de mano al ecosistema que allí el amor como el café también se siembra. Y enredados en la magia de tan topográfica belleza un letrero nos alerta... la Capital del departamento de caldas está cerca, Manizales nos espera. 

Y así es como se llega, o una de las maneras, de arribar por tierra a tan importante Feria... La Feria de Manizales. Empieza el primer fin de semana del año y termina al siguiente. Cerca de 500 mil manizalitas dan la bienvenida con ambiente efervescente. En la feria de manizales, bajitas, altas, delgadas, gorditas, morenas, blancas, adultas, jovencitas... toda mujer es respetada, toda mujer es bonita. Sin importar la edad, el hombre manizalita manifiesta cordialidad, expone alegría . Cientos de caballos de fino galopar, convierten sus elegantes pasos en conciertos de sonidos que a los sentidos hacen erizar. 

Ole... Ole.. Ole torero se logra escuchar en las jornadas taurinas de talla internacional. Llamativas artesanías visten la curiosidad y la moda de quienes en la Feria logran estar. En Manizales no sólo el café tiene exquisito sabor y aroma, también tiene belleza . Más de 20 naciones envían sus candidatas al reinado internacional del café y mientras a dichas soberanas se les corona, la música se escucha y se baila por doquier. Tango, corrillos, salsa, rock, vallenato, merengue, pasillos y por su puesto paso dobles, como aquel que todo colombiano conoce y canta con fervor... 
Ay Manizales del alma. 
Ay Manizales de ensueño. 
Con los zafiros del alba 
Borda su ofrenda mi sueño. 

Gracias a los organizadores por enfrentar el tremendo reto de traer a Nueva York este evento. Gracias Manizales... 
Por Javier A Suarez Martinez 
Periodista






domingo, 19 de agosto de 2012

"Perder la cabeza por..."


Por (Javier Suárez, Js)
"Perdió la cabeza" escuchamos con frecuencia. "Perdió la cabeza" común afirmación. Por amor u odio, por enojo o tristeza, por envidia o imprudencia, su cabeza perdió.
Por excesiva alegría o marcada pena, por ingenuidad o inexperiencia, por vanidad o ambición, cuando más se lo imagina o cuando menos se espera, aquel o aquella- aquello perdió. 

Son muchas las razones que nos hacen deducir el porqué alguien perdió esa parte de sí. 
Demasiadas son las causas y muchas son las consecuencias de no tenerla bien puesta y dejarla por ahí.
Pero no siempre el final para todos es tragedia, después de perderla alguno ha logrado también ser feliz. 

Aunque la tengas en su sitio, quizás estés sin ella. La cabeza no es nada sin el corazón. 
Pensamientos positivos sin sanos sentimientos son sin duda alguna la decapitación.
De la misma forma los sentimientos nobles sin nobles pensamientos, son forma inevitable de perder hasta el amor.
Yo muchas veces la he perdido pero siempre por fortuna la he encontrado... ¿Y tú?

martes, 7 de agosto de 2012

El vacío que tú ocupas

En mi cama y en la tuya un lado está vacío, pero en nuestros corazones el amor ha invadido. Nadie reposa conmigo sobre las sábanas de mi descanso, sólo el recuerdo de tu cuerpo duerme a mi lado. Cuando no estamos juntos, sólo tú.... Ocupas mi vacío. (Js)

miércoles, 1 de agosto de 2012

Tu piel... Es mi libro

En la obra de mi vida eres un capítulo especial, con párrafos que el amor escribe sin parar. Tu cuerpo son renglones de apasionadas composiciones y tu corazón la musa que al mío hace inspirar. Tu piel... es mi libro. (Javier Suarez, Js)

martes, 17 de julio de 2012

"Aunque esté rigido ya no se me para... Lo siento" Y... ¿Qué diría tu epitafio?

Epitafio: Inscripción dedicada al difunto que se pone sobre su sepulcro.
Aunque me salgas con el cuento de que al fallecer quieres ser incinerado, aún así en el lugar en el que reposen tus cenizas, podría haber una frase especial que identifique lo que fuiste en vida. Un soñador, un poeta, un dictador, un filósofo, un arrogante, un ídolo, un hijo de... En fin. ¿Qué diría tu epitafio?
Algunos dejan tal dedicatoria escrita antes de morir. Por medio de ella se desahogan, se arrepienten, se desquitan... Otros son sometidos a la inspiración de amigos o parientes, que por lo general termian expresando: "Aquí yace el mejor de los padres, hermanos, hijos, etc" Pues todo muerto termina siendo un gran ser humano.

Pero aquí entre nos y aún que estamos vivos dime ¿Qué diría tu epitafio_?
El mío podría rezar:
- Ahora yo descanso y ustedes también.
- Aunque esté rigido ya no se me para... Lo siento.
- Por aguantarme un ´peo´ aquí me veo.
- Les dije que me estaba doliendo la cabeza.
- Fui buen periodista pero mal electricista

¡Ok! También lo romántico tiene aquí sus renglones. Y con ese estilo algo así en mí tumba podría decir:
- Creo que exageré al afirmar que por ti daba mi vida ¡Ups!
- A tu esposa no la obligues a cocinar
- Por su amor me batí en duelo ¿Adivinen quién perdió?

Bueno, total, ya muerto que habrá de importar lo que de uno digan. Pero hablando ya un poco más en serio, si Dios me llamará a su reino ahora, me agradaría que en mi epitafio o nicho de mis cenizas se escribiera:
_ Ahora sí tengo tiempo de sobra para pensar. Tú que sigues vivo, mejor actúa.

... Y el tuyo ¿Qué diría?

lunes, 27 de febrero de 2012

"El Artista"...la película muda que está haciendo ruido



Por Javier Suárez (Js)
La noche del domingo 26 de febrero,  entré por error a ver en cine la proyección de la película "El Artista". La confundí con otra cinta de acción. Al comienzo estuve a punto de abandonar la sala. La amiga que me acompañaba me sugirió esperar unos minutos más. Se trataba de una obra muda que invoca escenas de los años 20 y para reforzar su desusado formato, el filme era también en blanco y negro. Un estilo del que sólo tengo referencia a través de la historia artística de Charlie Chaplin. Pero no era este legendario genio de la pantalla grande “El Artista” del celuloide con dicho nombre. El asunto fue, que mientras me lamentaba por mi error, la contemporánea cinta muda estaba haciendo ruido en la ceremonia de los Premios Oscar, ganando 5 estatuillas como la mejor película, el mejor director, el mejor actor, mejor diseño de vestuario, mejor música original. 

Los minutos de espera se convirtieron en una hora y 40 minutos. Nos vimos toda la proyección. En realidad nos atrapó el silencio bi color de aquella cinta y su argumento que, ajeno a los moldes modernos, es real en todos los tiempos. Sin los efectos digitales de las más recientes creaciones y sin el costo abrumador de las grandes producciones, con tan sólo US$15 millones, El Artista se convirtió en una histórica triunfadora. Entre adolescentes o adultos muy jóvenes, es probable que el estilo anticuado de la película no genere interés. No obstante, su ingrediente principal, el amor, podría encantar a los cinéfilos de cualquier generación. Cuando vemos por la calle rodando un lujoso y moderno auto, muchos nos admiramos. Pero de la misma forma, eso sucede cuando nos encontramos en el camino a un auto antiguo, bien reformado, bien cuidado y elegantemente conducido. Así que, si piensan como mi amiga y yo, que han cometido un error y que se equivocaron de sala, calma, quizás al final cambien de opinión. 


Reparto: 
Jean Dujardin,Berenice Bejo,James Cromwell 

Director: 
Michel Hazanavicius 

Escritor(es): 
Michel Hazanavicius 

Genero: 
Romántica 

Año: 
2011 

Estreno mundial: 
25 de Noviembre, 2011 

Duración: 
100 min. 







jueves, 23 de febrero de 2012

El pellizco del cangrejo... Un diagnóstico de muerte que da vida


Por Javier Suárez (Js)

Mucho más que una persona religiosa, que una esotérica, científica o incrédula, un ser desahuciado pude hablar de la vida con mayor claridad. Es increíble la paz y la fuerza que generan sus palabras, pensamientos, gestos, emociones. 

A veces quisiera tener la meditación del desahuciado pero no la enfermedad. No obstante es el mortal padecimiento el que ha llevado a muchos, no a todos, a reconocer con suprema humildad, que ha sido cuando la muerte se les ha anunciado el punto de partida para disfrutar de la vida con mayor sosiego y espiritualidad. 

Leí una entrevista en el diario colombiano El Tiempo a un reconocido relacionista público. En ella el entrevistado habla sobre el cáncer letal que padece. "Los meses más aterrizados de mi vida empezaron el día en que el médico me dijo que no había nada que hacer. Pese a que mentalmente le di muy duro, ahora le agradezco por los casi setenta días de felicidad que he tenido desde entonces" afirma en el reportaje Fernando Corredor, el personaje de quien les comento. Sostiene que con base en el fatal diagnóstico, surgió el libro que tituló  "Mi vida con el cangrejo". Apodo que le puso a su enfermedad.

No sé con certeza si el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, esté padeciendo una afección similar. De ser cierto que estaría desahuciado, quizás él esté sufriendo también la presión política de su creación, tan fuerte, que le obliga a superar con soberbia externa  toda transformación interna. En fin, sigue siendo decisión de cada individuo reaccionar como quiera ante el pellizco de su propio cangrejo. 

Les anexo la entrevista publicada en El Tiempo. En ella, como yo, podrán hallar mensajes interesantes surgidos de  un diagnóstico de muerte que da vida. 

En la última etapa de un cáncer letal, el reconocido relacionista público habla de su mal.
Cuando la mamá de Fernando Corredor, diplomático, periodista y un reconocido relacionista público del más alto nivel en el país, supo que su hijo tenía cáncer, le dijo: "Como usted no hace sino hablar, le ruego que no le cuente a nadie que tiene cáncer, porque lo sacan del sistema... Lo desaparecen".
Corredor dice que no le faltaba razón. Hoy, luego de transitar por la última etapa de su vida con un cáncer de colon considerado incurable, concluye que esta enfermedad y su tratamiento son capaces de "sacarlo a uno del  ring ". Pero lo dice como quien cuenta una anécdota divertida a los amigos en un coctel: sin asomo de amargura y con el humor negro de los viejos cachacos bogotanos.
Por supuesto, admite que sintió terror cuando el médico le entregó su diagnóstico, tanto que olvidó su promesa de no someterse a tratamientos de ningún tipo, en la eventualidad de que resultara con cáncer.
Remontado el golpe inicial, y después de cuestionarse desde el plano existencial, aceptó el reto que la vida le puso por delante.  En aquel momento, surgió el libro que tituló  Mi vida con el cangrejo, que ha tenido gran aceptación entre los afectados por el cáncer y sus familias, pues busca ayudarles a entender y a sobrellevar la enfermedad.
Vestido con la elegancia de siempre, contrariamente a lo que se podría esperar, Corredor dice que si algo le preocupa ahora es no morirse: "Después de tanto anunciarlo, me daría pena dejar metido a todo el mundo. Y ese no soy yo".
¿Cómo veía el mundo y cómo lo ve ahora?
Lo veo absolutamente diferente, desde lo intrascendente hasta lo importante. Ahora siento que existe una energía superior, en la que antes no creía. Gente a la que admiro y quiero mucho dice que soy yo quien trascendió, porque el cáncer me hizo cambiar todo en mi vida. Era un tipo apegado a lo light , a lo material. Mi vida eran las relaciones públicas: vivía orgullosísimo de saludar a un presidente, a un ministro, de tener toda clase de contactos... Hoy para mí eso no tiene ninguna importancia. En el buen sentido, hoy desprecio la vida social por la que me hacía matar.
¿Y sus amigos?
María Paz Jaramillo me dedicó un libro así: "Para el rey de los amigos", por lo amiguero que era. En el sentido filosófico del término 'amigos', hoy escasamente podría contar cuatro o cinco, de los 180 que, se supone, eran mis cercanos.
¿Y qué tienen esos cuatro o cinco?
Ellos entienden mi vida y mis problemas. Les pongo un ejemplo: yo era muy parrandero, pero hace nueve años, mientras estaba en Buenos Aires, decidí dejar el trago, y de hecho inventé un sistema para ayudar a las personas con alcoholismo. Pero cuando me dijeron que tenía cáncer, pensé: 'No me voy a morir a palo seco'. Nadie, salvo mis pocos amigos, entiende la soledad de una noche solo en mi apartamento. Los hijos lo acompañan a uno con todo el amor y el corazón, pero eso es otra cosa. Cuando mi hija me ve tomándome un whisquicito a las 9:00 de la noche se desarma, se desbarata. No entiende que unos traguitos no tienen ningún valor ante la muerte.
En este momento, ¿vale la pena privarse de ciertas cosas?
El médico me pide que con el trago me modere hasta donde pueda, porque me hace daño. Uno de mis hijos tiene la teoría de que si el médico, que además es mi primo, me dice que le baje a la vida social y a las amistades, es porque él ve que tengo una proyección de vida, y que si no fuera así, pues me diría: 'Haz lo que quieras'. Pero después de haber leído libros, estadísticas, de haber tenido el aviso, sé que el cáncer, mi 'cangrejo', al que consiento y no insulto, como sí hace Hugo Chávez con el suyo, es traicionero.
¿Cómo es eso de que habla con su 'cangrejo'?
Claro, cada día le pido que no me vaya a hacer una patanada. En este momento podría, por ejemplo, sentir un dolor fuerte por una metástasis, que me derrumbaría delante de ustedes. ¿Qué pasaría con esos pequeños gustos que me alivian la vida, como una buena charla, un vinito o una comida deliciosa?
¿Cómo se ven desde su óptica esos valores sobre los que la gente estructura la vida: los principios, los sueños, las metas?
Se ven totalmente diferentes, incluso absurdos. Llega uno a pensar: '¿Para qué me desgasté tanto, en tal situación de la vida?'. A las personas deberían darles en kínder un curso para aprender a morir. Viviría uno mejor, diferente. Les digo: los meses más aterrizados de mi vida empezaron el día en que el médico me dijo que no había nada que hacer. Pese a que mentalmente le di muy duro, ahora le agradezco por los casi setenta días de felicidad que he tenido desde entonces.
¿Por qué felicidad?
Porque para mí cada conversación es la última, ahora no aplazo cosas. Tengo libros que debo leer, música para escuchar, llamadas que hacer a personas con las que no quiero guardar rencores. Me cruzo en el andén o en el centro comercial con gente a la que antes, por cosas de la vida, ni miraba; ahora me detengo y saludo.
Usted se está muriendo, pero anda por la vida echando chistes. Habrá gente que piensa que está fuera de foco...
Estoy convencido de que toda experiencia es un regalo maravilloso de la vida. Claro que tengo momentos malos, en que necesito llorar solo en mi apartamento; también hay días en que me asomo por la ventana y dudo si salir o no salir, porque me da miedo caerme en medio de la calle, así que me echo documenticos en los bolsillos, para que la gente me asista, si lo necesito. Esta enfermedad es traicionera.
¿Alguna vez pensó en cómo se iba a morir?
Sí, todavía lo pienso y espero que no sea de cáncer sino, por ejemplo, de un infarto fulminante. Por las noches le pido a mi amigo, el gran arquitecto del universo, que me lo mande y que no me dé cuenta.
¿Tiene metas?
Sí, aunque no son a largo plazo: ir a un cinecito, tener un buen almuerzo, tomarme un traguito con los amigos del alma. Eso es vivir y es lo que la gente tiende a aplazar: aplaza comer para comer bien después, aplaza ir de viaje o guarda ropa para usarla en ocasiones especiales... Tengo amigos queridos que hoy me dicen: 'Nos vemos dentro de dos meses, y te tengo un regalito'. Y yo les digo: '¿Me puedes dar el regalito ya, y si quieres no nos vemos dentro de dos meses?'. Desde la dimensión en la que estoy, el enfoque de la vida está mal hecho.
¿Dónde queda aquello de que uno debe ser estoico, humilde, para ganar puntos en la otra vida?
Todo eso queda desvirtuado. Esto es aquí y ahora. Claro está que eso no significa que uno carezca de principios, de moral o que uno deje de ser una buena persona. Qué delicia poder mirar la vida con altura. A la vida, no al ser humano. Pienso que cuando esté arriba le diré a Dios: "Podría sugerirte algunas cosas para hacer mejores personas, porque hay mucha hipocresía, envidia, egoísmo entre ellas, incluso en la muerte". Los jóvenes, por ejemplo, piensan: 'Qué alivio, Corredor es el que está enfermo, no yo'. Piensan que son inmortales.
¿Cómo quiere que lo recuerden la familia y los amigos?
Daría mi vida por que mis hijos pensaran que no hice ciertas cosas intencionalmente o por malo o por bruto. Quisiera que pensaran: 'Al final nos dejó una magnífica lección'. Me interesa que mis hijos tengan la mejor opinión de mí, lo mismo mis amigos. En cuanto a los demás, eso no tiene ninguna importancia.
¿Ha pensado en su despedida? ¿Cómo quiere que sea?
No quiero ni misa ni velación ni funeral... Ojalá la muerte me coja en un almuerzo con mis grandes amigos. Si algo me pasa les pido que no hagan un  show, que por favor me alcen y me saquen como si estuviera borracho, busquen una finca donde haya chimenea y me boten en ella.Quiero que se haga una fiesta, un coctel, al que inviten con un aviso mío grande, pagado por mis hijos y mis amigos, en el periódico, y que diga: "Fernando Corredor Gaitán tiene el gusto de invitarlo a usted a la celebración de su paso al oriente eterno. Pueden asistir única y exclusivamente aquellos que sientan que él admiró, quiso y amó". Los no invitados, que no vengan, porque yo voy a estar chequeando desde donde esté. Los asistentes podrán tomarse un licor que mandé a preparar para la ocasión, el 'Corredor Special', mientras se oye  My way , de Sinatra, y  Candilejas , de Chaplin.
¿Y ya tiene epitafio?
Sí: "Se los dije".
¿Alguna petición especial?
No es por afanarlos, pero me gustaría que esta entrevista salga pronto. Quisiera leerla.
Sonia Perilla S.
Subeditora de Vida de Hoy
Carlos F. Fernández
Asesor médico de EL TIEMPO