miércoles, 25 de febrero de 2015

"La hipócrita calma de un ser intranquilo"


De la misma forma que la ropa y el cuerpo, la mente y el corazón necesitan ser lavados. 
Como enorme mancha en nuestra mejor prenda se convierten en nuestras vidas algunas experiencias: el miedo al futuro, el remordimiento por el pasado, la desconexión con el presente; el afán de querer mostrar nuestra soberbia, la letal apariencia, el arrogante orgullo, la hipócrita calma de un ser intranquilo, el falso abrazo de quien rencor siente. La constante lloradera de quien motivos para reír tiene. La frecuente carcajada de quien por dentro gran dolor padece y a gritos en silencio ayuda clama. La necesidad de imponer la propia razón, la insaciable sensación de que aun tenerlo todo, no es suficiente; El rechazo al tiempo frente al espejo, insistir en aquello que paz no ofrece, la rutina en el romance y en el trabajo, la adulación exagerada como muestra de amistad, la intensa vida social para eludir la responsabilidad que trae la soledad, la fría soledad para evitar la cálida comunicación con lo demás; Buscar llenar vacíos en sí mismos con cualidades ajenas o aumentar abismos propios con los errores de los demás; Idealizar a alguien para luego destrozarlo por no ser lo que uno quiso que fuera. Gritar que se tiene fe al mismo tiempo que se tiembla al pensar en la muerte.

Oh Dios, terco he sido al dejar manchar mi alma de tóxicos hábitos. Manchas son, no por lo que los demás afirman sino por los sentimientos que en mi corazón generan. He mantenido pensamientos, conductas y el ego que de la paz me alejan. He aplaudido procederes venenosas ajenos solo por con conveniencias propias e ingenuas. He criticado más por envidia que por enseñanza. He adulado mucho más de lo que he admirado. He deseado tanto como la pasión lo indica y mucho menos de lo que el amor reclama. 

Pero no estoy hecho de tela sino de espíritu. Y si me esfuerzo por quitar la mancha en mi jean, y el sudor en mi piel, lo seguiré haciendo también por lavar toda infelicidad de mi mente y de mi ser. Remojando mi humilde y divino existir, en el perdón, en la gratitud y la esperanza que ofrece día a día la grandeza del universo. 

Por Javier Javier A Suarez M​

Por si acaso..
Cuando alguien hoy te salude mira con sinceridad sus ojos. Descubre en tu mirada y en la de esa persona, en qué nivel de tal situación se halla la verdad o la hipocresía. Deja ir al en paz al farsante, incluso si el falso eres tú. No retengas su mano o abrazo. No insistas en tu adulación o fingida sonrisa. No le robes a la vida segundos, minutos u horas para actuar como impostor o cómplice de uno. La libertad es más agradable de lo que creemos. Es un quita manchas genial.

domingo, 22 de febrero de 2015

Sin huella

Caminaste con tus labios sobre mi cuerpo. Recorrí el tuyo con mi lengua. Con mis botas anduve por la suave arena. En ningún caso ha quedado huella. Todo fue borrado y jamás de nuevo será. No indica ello que nos hemos olvidado, solo que hoy…Alguien nos pisa más fuerte. (Js)

En el alma hay lo que en ella no se busca


Perdóname Padre por seguir buscándote fuera de mí. Aunque todo lo externo es ejemplo de tu obra, en el alma de cada quien se halla lo que en ella casi nadie busca, el amor. 

Discúlpame Amado Ser por ser tan irresponsable con la Creación de la que formo parte. Por dejar que mi Ego de ti me aparte aunque piense, por el contrario, que me une a ti. 

Quisiera ser como Judas que te traicionó cumpliendo tu orden, siendo así el apóstol más obediente y NO como aquellos que te dan la espalda adulándote de frente. 
Bendito es hoy aquel delincuente que en pocos minutos a un lado de tu cruz tu perdón logró. Pobres aquellos que llevan años de rodillas, juzgando al que los contradiga, fariseos de vocación- ¡Ah! y por tradición. 

Hoy en las redes sociales miles publicaremos lo mucho que te queremos, al tiempo que sabemos que odio y envidia hacia otros tenemos. Gracias Dios por los manjares, por el auto nuevo, por la pareja que llega, por el amor eterno… Y así se pasará el día, entre vanidades, citas espirituales, selfies, fiestas y comidas, sin que muchos compartamos durante la travesía, con quienes lo necesitan, ni siquiera lo que nos sobra. 

Es probable como ayer que hoy llene de alabanzas hacia ti mi boca, mientras mi corazón vacío está de fe. Quizá también obre queriéndote manipular y aguante hambre por alimentar a otros y frío por abrigar a los demás. Como si maltratando mi existir al Cielo pudiera más rápido ir. 

"Dios sabe lo que hace" será de nuevo la mágica frase con las que muchos eludamos nuestro deber. Como hace miles de años, actualmente sigue siendo más fácil asignarle a El, aquel asunto que cada quien puede resolver, en favor de sí mismo o para ajeno bien.

Libra Señor a todos de mis favores hipócritas. Líbrame de bendiciones falsas. Que me dejen ir en paz aquellos con quienes no quiero quedarme. Que yo deje ir en paz a quienes no anhelan acompañarme. 

Por Javier Suarez

miércoles, 29 de octubre de 2014

Endiozar, idealizar a alguien… Un nudo grande que se rompe fáci



Criticar hasta humillar o idealizar hasta elevar, es una práctica que termina rompiendo lazos. Una conducta que trata a como de lugar, mantener amarrada a nosotros la libertad de otros. No se logra llenar vacíos propios con cualidades ajenas. Atarse a alguien alabando sin parar sus virtudes o matoneándolas no es un complemento de vida, pero sí un espejismo. Una cuerda frágil que aparenta firmeza. Y que al reventarse, termina enviando al piso y de culo a quien el nudo hace.

Buscar en los demás, en forma idealizada, todo lo que NO encontramos en nosotros mismos, es un afán del ego tóxico. Juzgar al otro por el hecho de no haber sido como uno quiso que fuera, demuestra lo que de sí mismo también se piensa. Dejarse deslumbrar por egos ajenos es tan negativo como el hechizo que provoca el propio orgullo. Cuando una personalidad externa nos impacta sin expectativas, es por que es el alma y no la soberbia nuestra quien le admira. De tal modo que si al final las cosas no son como se querían, quedan experiencias más no heridas.

Dejar ir en paz lo que bienestar NO nos provoca es una sana alternativa. Culpar a ello por no haber sido una copia fiel de nuestras necesidades, solo genera desilusiones, desolaciones y más ansiedades. Sin apegos, aceptarnos primero como somos y de la misma forma recibir a los demás, forma un nudo de paz imposible de soltar.

(Javier Suárez)

Por la vida de una muerte digna

Escribo esta nota sentado al lado derecho de una cama amplia. La misma cama en la que hace 4 meses falleció mi madre luego de una desgarradora agonía. El mismo lado que yo ocupaba cuando ella moría entre mis brazos y los de mi hija. Y es que también en 4 meses, un cáncer agresivo en el hígado fue apagando progresivamente la llama de su vida. 

Para el primero de noviembre de 2014, con 29 años, Brittany Maynard ha planeado su muerte: quiere estar en su cama de matrimonio, con su marido y familiares más cercanos al lado y con música sonando de fondo cuando ingiera el narcótico que le quite la vida. "Espero morir en paz", cuenta en un video colgado en la red.

La joven norteamericana sufre un tumor cerebral agresivo. A comienzos de año, los médicos le dieron seis meses de vida. Su abierta decisión y defensa de la eutanasia lleva días desatando titulares y la mujer ya se ha convertido en el nuevo rostro del movimiento pro- eutanasia en los Estados Unidos.

Mi madre tomó decisiones parecidas. Cansada de entradas y salidas tortuosas al hospital me hizo prometerle que de su casa no la sacaría más. Quería morir en su cama. Y fue una decisión tomada por presentimiento y dignidad más que por un diagnóstico médico. En países como Colombia el sistema de salud no habla claro, no procede claro. Y termina entregando al paciente a un proceso humillante e inhumano que actúa lento a la espera de que la enfermedad sí proceda rápido. 

Rápidamente su salud se fue deteriorando. Aceleradamente su rostro iba envejeciendo. Hizo todo lo posible por ayudarse pero sus fuerzas también velozmente sucumbieron. Sufría al pensar que causaba sufrimiento. Los dolores se hacían fuertes, las noches eran de escalofriantes desvelos. Puta impotencia que se siente al saber que no hay remedio. Que alguien muere sin que se le pueda evitar el monstruoso padecimiento.

Llévenla a casa y que esté tranquila. En su última hospitalización los médicos así dijeron. Aunque supieran con certeza lo que mamá padecía, actuaban con prudente indiferencia a lo que sucedía. Quienes administran la salud en el país (EPS) no atendieron el caso. Ni como moribunda en casa mamá recibió por parte del estado dignos cuidados. Si en naciones donde la salud es humana, la eutanasia es una opción, más debería serlo en regiones que carecen de esta legal virtud. 

"Los pensamientos que uno tiene cuando descubres que te queda tan poco tiempo es que necesitas decirle a todo el mundo que los quieres", cuenta la joven que tendrá un suicidio asistido, en un video que ya ha tenido más de 5,5 millones de visitas en YouTube. 
Por su parte mi madre se empezó a despedir sin que clínicamente tuviéramos al menos una aproximación de su muerte. Aunque las pistas eran claras ante el avance notable de la enfermedad. Mamá no viviría mucho tiempo más. 

Maynard planea tomarse el 1 de noviembre una dosis letal prescrita por un médico, rodeada de su esposo, madre y algunos amigos para poder morir sin sufrimiento en su cama. 
Mi madre dejó por su propia voluntad de recibir alimentos y medicina casi una semana antes de su muerte. Un médico particular que solicité a domicilio, sugirió darle por vía intravenosa alimento y medicación, eso fue enfurecer a ese monstruo que a mamá vencía. Los dolores se tornaron mucho más crueles y por ende también la agonía. 
Mamá cuando podía hablar pidió que la dejásemos morir en paz. Sin torturas clínicas. Tuvo varias crisis en la que pensamos que en dicho instante fallecía. Pero poco a poco fue dejando de hablar, de moverse, aunque con suaves susurros daba a entender que entendía. 

Si mi madre hubiese contando con la opción de una muerte digna (Eutanasia) se le habría acompañado en ese proceso con todos los sentidos puestos en una agradable partida, sin las expectativas sanas pero asesinas de una mejoría que nunca llegaría. Pero tanto la religión como el sistema nos obligan a sufrir sin pena, a morir sin dignidad. 

Por medio de esta nota, me solidarizo, apoyo y acompañó en su recta final y a la vez punto de partida, a la joven Brittany que tendrá una muerte asistida. Admiró el temple de su alma y la forma como ha aprovechado sus últimos días con amor y felicidad. Como también admiro a quienes la aman y de la misma forma junto a ella avanzan al final. 

"En nuestro tiempo en la Tierra todo lo que cuenta son las personas que amamos y las personas que nos aman. Aprécialas. No pierdas ni un momento", es el mensaje que desea dejar Brittany. El mismo que plasmé en Facebook durante el proceso con mi madre y que he registrado en mi libro digital "El Abrazo de la Sombra" publicado en http://www.amazon.com/dp/B00O82FC0Y

"Estoy muriendo, pero estoy eligiendo sufrir menos", dijo "pasar por menos dolor emocional y físico, y evitárselo a mi familia, también", agrega la joven en el video. Maynard muestra que ya tiene preparados los medicamentos mortales en una pequeña bolsa. "Apenas puedo explicar con palabras lo aliviada que estoy de no tener que sufrir la muerte que me causaría este tumor", afirma al tiempo que desea un mundo en el que todos puedan morir con dignidad. "Mi viaje es más fácil, porque yo tengo esta opción" afirma la joven.

Ojalá en Colombia tengamos también esa posibilidad, en reemplazo de la tortura que brinda un sistema de salud tóxico ante el padecer de una enfermedad terminal. Mi plegaria por la vida de una muerte digna en cualquier lugar. 
(Javier Suárez)

miércoles, 8 de octubre de 2014

Debo Cruzar… ¿ Y tú? Escucha a tiempo tus corazonadas. Tu alma no tendrá que decir ya es tarde


Prólogo del libro
La corazonada es un paso ideal para cruzar por el mágico puente del cambio y dejar atrás la hipócrita orilla de la rutina. En este punto de mi vida, justo cuando pensaba que ya era muy tarde para tantas cosas, he dado los pasos menos pensados por los demás y más anhelados por mi espíritu. Hoy soy más feliz que ayer. Y no importan las situaciones tristes por la que un alma encarnada atraviesa, porque cuando sin soberbia a Dios se le pregunta ¿Cómo puedo serte útil por medio de este dolor, de tal situación, de tal habilidad, acierto o equivocación? ¡Ufff! La respuesta del Creador llega milagrosamente de diversas maneras. 

Siempre habrán excusas para NO abandonar la conducta, el lugar, la relación, el trabajo, la ciudad, el pensamiento… Lo que sea que esté atascando nuestra felicidad en un pantano de miedo, conformismo, inseguridad, rutina. Muy jóvenes para…; muy viejos para…; muy bajitos, muy altos, algo feos; muy bellos; demasiado pobres; muy ricos; notablemente pecadores, públicamente muy santos… En fin, la lista de pretextos para no dar ese paso nuevo hacia lo nuevo, incluso hacia al vacío, nos hace habitar en una superficie que impide diferenciar un día de otro, un nuevo año del anterior; el nuevo romance del ex; un nuevo amanecer del que se tuvo ayer. 

De todas formas lo que menos se necesita ahora son aquellos incómodos sentimientos de culpa y aquel “me arrepiento” que sin fin nos hemos acostumbrado a decir. Arrepentirse sin cambiar o juzgarse sin perdonarse es demasiado tóxico para el espíritu. Como también se convierte en mortal veneno para el alma y el cuerpo, vivir sin un propósito. Creo que aquí viene la base de mucha frustración. No tener un propósito es básicamente nacer, crecer, reproducirse y morir. Sin experimentar virtudes celestiales como el amor, la paz, la humildad, la armonía; esa cosquillita interna que te hace decir con alegría… ¡Oh! Dios, gracias por este nuevo día. Por este anochecer, por este amanecer, por estos alimentos, por mi soledad, por mi compañía, por mi don, por mi cuerpo… etc. La lista también podría ser dulcemente infinita. 

Tener un propósito de vida. Saber con certeza porqué estamos aquí, nos ayuda sin duda a cruzar puentes hacia nuevas y positivas orillas. ¿Cuál es mí propósito? La respuesta podría llegar de acuerdo a la sinceridad del sentimiento con el que la hagas. Es más, puede estar frente a tu nariz por muchos años o reciente, sin que lo hallas notado, pues es probable que lleves mucho tiempo interesado en todo, menos en ser útil a Dios, a la humanidad. La respuesta puede ser tu habilidad personal, física o intelectual. Un deporte, un arte, un oficio, un don, Etc. Palabras más, palabras menos, el payaso debe hacer reír; el pintor debe pintar; el cantante no dejar de serlo; el escultor debe darle forma al mármol, al barro, al acero; el carpintero debe hacer muebles ; el poeta, escribir… Y cada quien en lo suyo gozar, disfrutar aquello que hace, experimentar paz ante eso y sobre todo sentir que le es muy útil a Dios y a su creación. Lo demás vendrá por añadidura. 

Comparto a continuación varias reflexiones e imágenes, algunas más cortas que otras, pero todas de alguna manera a lo largo de mi vida me han ayudado a cruzar el puente. Espero que a ti también. 
Jamás despreciemos una frase, una idea, una sugerencia, una imagen, por simple, por absurda que parezca. Tanto se originen en otras personas como en nosotros mismos. Estamos destinados a ser maestros y a la vez discípulos. Al ego se le miente pero al espíritu jamás. Paz en tu interior tendrás y esa será la señal para saber si debes cruzar el puente.

Por Javier Suárez
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El Salvaje Encanto de la Pasión.


Prólogo del libro
Esta pequeña colección de “susurros eróticos” (Parte 1) tratará de desnudar con sutileza intensa el cuerpo del sexo, despojándolo de las incómodas prendas del pudor y la hipocresía. 

Quizá te ruboricen las mejillas. Te hagan hervir la piel. Inundar lentamente de pasión la caverna del deseo; Erguir la fuerza del placer hasta llegar a enloquecer. 

No obstante si quien los vaya a leer cree que es mas santo el gemido de un combatiente agonizando en la batalla que el de una persona con orgasmos en la cocina, la escalera, el auto, el suelo o la cama… Le ruego se declare impotente, sin fuerza para aceptar -sin juzgar- El Salvaje Encanto de la Pasión. 

Es probable que al final de esta lectura tú tengas las piernas cerradas , pero mantén por favor la mente y el alma abiertas. 
No juzgues la pasión, el erotismo propio o ajeno. Tampoco hagas daño con tan celestiales elementos. 
Procura bendecir tu existir a partir de tu desnudez, pues no hay prenda que logre ocultar lo que la piel te muestra. 
Bendice tu sexualidad como tu espiritualidad. Ambas se necesitan. 

Nos vemos en Susurros Eróticos II

(Por Javier Suárez)

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El Abrazo de la Sombra. La historia de un luto que podría ser el tuyo


Prólogo del libro
“La vida es corta” lo decimos y lo escuchamos muchas veces. Pero nos brinda el tiempo suficiente para experimentar el amor puro. Cuando el día a día se goza bajo esta mágica sensación, la vida deja de ser corta o larga, mala o buena, fea o bonita, dura o suave, justa o injusta. Es constantemente un motivo para que estando espiritualmente vivos podamos abrazar sin miedo a la muerte. De tal manera que cuando con ella avancemos por un nuevo camino, no llevemos consigo el peso del remordimiento y podamos libremente renacer en la eternidad de Dios. 

El luto es un traje invisible hecho a la medida de cada persona que lo ha de lucir. Cada quien lo acepta y lo experimenta de forma diferente. Es un reflejo del sentimiento que se tuvo con quien fallece. Es un canal de esperanza y alabanza por el descanso espiritual de quien de alguna manera en vida nos importó. 

Yo me he puesto este traje ya varias veces. Hoy cubre mi alma nuevamente. Como único hijo estoy viviendo la muerte de quien la existencia desde su vientre me regaló. Mi madre descansa en paz. Yo vivo en guerra y en armonía con tristezas y alegrías que vienen y van. 

Tuve de mi madre recompensas y castigos. Caricias y azotes. Besos y pellizcos. Complicidad y juicio. Madre soltera, jamás cobarde siempre guerrera. Ignorante y sabia. 

En el trayecto de esta ruta literaria te presentaré el camino que recorrí y que aún ando, antes, durante y después de la muerte de mi madre. Cada foto, cada letra tiene el propósito de ser útil a Dios y a la humanidad, pues aún del profundo dolor pueden surgir a tiempo milagrosas alegrías. 

Mamá y yo somos colombianos. No obstante por varios años formamos parte de aquel grupo de emigrantes que como inmigrantes buscan explorar la grandeza de la creación entre los límites de otra nación. Vivimos en Estados Unidos por más de una década. Mamá retorna a su raíz y regresa a Ibagué, la ciudad maternal que nos vio crecer. 

Desde la distancia habíamos padecido la tristeza de la partida de mi abuela. Tal nostalgia la inspiró a volver. A reencontrarse con gran parte de la familia. Bendiciendo siempre al país que como extranjera muy bien la acogió, daba gracias a Dios por haber podido a Colombia volver. 

Mi hija y yo podríamos visitarla en fechas especiales y compartir las bondades de ese retorno. Y así fue. Disfrutamos esa porción pequeña del destino que con alegría nos permitía vivir, mientras silenciosamente moría mamá. Un agresivo cáncer hepático comenzaba a manifestarse, sin saber con certeza que en pocos meses recibiríamos “el abrazo de la sombra”. 

Por Javier Suárez

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lunes, 15 de septiembre de 2014

Aquietando mi espíritu


La felicidad, aunque diseñada para ello también, no fue suficiente para hacerme como ser crecer. Decidí alimentar mi ego con los afanes de un futuro mejor, desde un presente aferrado al pasado, ansioso, vanidoso, temeroso, competidor y egoísta. En la mayor parte de mi andar por este mundo he querido dejar huellas que marquen mis triunfos, mi soberbia, mi arrogancia, mis miedos., más que mi amor, mi fe, mi humildad, mi respeto por los demás, por el Universo y por ende mi confianza en Dios. 

Fue un hecho de profunda tristeza el que me tiene ahora quebrantado., aunque no purificado y menos santificado. Pero sí, con unas ganas enormes de no tener ganas de nada. De no seguir viviendo sin tener como un propósito diario, el ser útil espiritualmente para la humanidad, para la naturaleza. Con la plena certeza de que lo demás me llegará por añadidura. 

Busco ser perseverante pero no testarudo. Tener un estilo admirable mas no arrogante. Conocer a Dios más que saber de El. Busco no negar mi carne adulando mi espíritu, ni negar mi alma por alabar mis deseos. Intento dar nuevos pasos por nuevos caminos o por los mismos pero sin apegos extremos. Sin que mi felicidad o tristezas dependan de algún afecto o factor externo. Quiero dar de lo que tengo y no ofrecer aquello de lo que carezco. Por ejemplo: Anhelo incrementar mi fe para hablar de ella. Ser sincero y prudente para recomendar la confianza. Evitar el chisme, la calumnia, la saña para hablar de amistad. Fortalecer la humildad y el desapego para invocar a la solidaridad. Brindar amor sin estar lleno de odio. Perdonar sin vivir invadido por el rencor... etc. 

En fin… Estoy aquietando mi espíritu., que sea esta la fuerza que guíe mi vida y no el ego el que deje huella. 

(Por Javier Suárez)

Vivir o morir pero en paz

Ante la derrota o la victoria, la nostalgia o la euforia, si en calma espiritual espero, la misma ola de tristeza o arrogancia que puede ahogarme, podría también ponerme a salvo en la orilla. Todo se puede en Cristo que fortalece. Vivir o morir pero en paz. 
(Javier Suarez. Js. Susurro12).

Aunque parezca todo igual…

Aunque parezca todo igual, nada ahora es como antes ni aún después idéntico será. Todo en el universo corre constante hacia la perfección como agua de manantial. Quienes pensamos que es muy temprano, que es muy tarde o que no hay razón para cambiar...De ego a espíritu, de arrogancia a humildad, de cárcel a libertad, de temor a fe, de rutina a espontaneidad, 
de trabajo insoportable, de ciudad asfixiante, de forma de ser insoportable... Nos ahogaremos en nuestra propia mentira. Y la alegría será hallada sin felicidad, lejos de donde nunca nuestro ego pensó moverse. (Javier Suarez/Js)

Foto: Valeria Suarez Romero, Termales de Santa Rosa de Cabal, eje cafetero colombiano.

Susurrando en silencio

Deja ir.. A quien te sirve en bandeja de plata la cabeza de la persona a quien ella misma llama amigo(a). Tal ser escribe Hamistad con H de hipócrita. Alguna vez tuve yo también mala ortografía. (Js)

domingo, 14 de septiembre de 2014

Oración honesta de un poeta hipócrita

He escrito versos que no riman con mi vida. Poesías hipócritas redactadas con elegancia. Letras que odiando aman. Frases que bendiciendo envidian. Palabras escritas mientras mi pulso de miedo tiembla, al tiempo que de valor hablan. Piedad ¡Oh! Dios. Borra mi sílaba falsa, la vocal mentirosa. Borra el acento fariseo de mi lengua, de mi teclado borra la tilde odiosa. Que mi espíritu sea, amado Universo, el poeta que por ti inspirado escriba en prosa o verso, y no mi orgullo el que le ponga ritmo, a la puta mierda que le dicte un ego altivo.

Amén. 
(Javier Suárez)

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Guarecer en la fe aunque a veces llueva injusticia


(Encuentro con la Cónsul… Parte I)

Puse el título a la foto mezclando un efecto de lluvia y dos aspectos particulares. El primero de ellos es la fe cristiana que, sin discriminación, predica y practica la Cónsul General de Colombia en Nueva York, Elsa Gladys Cifuentes Aranzazu. El segundo, los tiempos por los que ha atravesado su gestión, inundada de poderosos aplausos y empapada de fuerte oposición. 

Tolerancia a la diferencia. Es una concreta recomendación que en una breve y reciente entrevista me expuso la diplomática. Debemos aprender a aceptar que no todo el mundo piensa u obra igual. Hizo énfasis en la forma cómo cada quien debe exponer sus acuerdos o desacuerdos, conservando siempre en cada caso el respeto por el prójimo y ante todo a la comunidad, a la sociedad. 

Experta política risaraldense, experimentada servidora pública nacional. Dueña de un carisma que confianza inspira. Ni siquiera quienes hemos estado en su contra en aspectos políticos, bueno, al menos yo, puedo negar tanto como periodista como ciudadano emigrante colombiano, que Elsa Gladys Cifuentes tiene al consulado entre los mejores del mundo. Y que ha hecho de dicha sede diplomática un hogar acogedor para la diáspora que lo visita. No es una Cónsul de alfombra roja, ni de limosina. Se integra a la comunidad con sencillo carisma. Artistas, comerciantes, estudiantes, deportistas, pensionados, en general cada colombiano de esta región puede contar con un servicio que si bien no es perfecto, es muy eficaz, integrativo, humanitario, cultural, educativo... Servicio, servir, un consulado no debe hacer menos que eso. Sostiene la Cónsul. 

Cuenta con el respaldo de un grupo amplio de personas, algunas han sido muy activas en su defensa, otras demasiado tímidas, cuando algún sector de la oposición la ataca o la critica. Cuenta con el apoyo del Gobierno del presidente Santos. A mi parecer, el consulado de Nueva York tiene ahora un marco especial… la era Elsa Gladys Cifuentes, una gestión que ha superado positivamente a sus antecesores y que será muy difícil de sobrepasar por quien la llegue a reemplazar. Claro, cuando su periodo como Cónsul llegue a su fin. Entre tanto, la líder de origen pereirano sigue escribiendo su historia protagonizada por años y anõs de vida pública con carisma. 

(Por Javier Suárez/ Periodista Independiente)

Próxima nota… 
Educar, informar… Un deber. Mi objetivo
(Encuentro con la Cónsul… Parte II)

sábado, 23 de agosto de 2014

60 días de una calma en agonía


Hace 60 días besé su mano por última vez, aún cuando su piel estaba tibia. Hermoso privilegio que hoy extraño y que muchas veces por soberbia me negué. Dirán algunos que es muy cursi demostrar tanto apego hacia aquellos maternales recuerdos, que jamás olvidaré. Pero he visto a muchos, que así piensan, derrumbados por el ego, también sufrir sin calcular, más por la muerte de sus mascotas, de sus artistas predilectos o por la de la batería de su teléfono celular. 

Tu muerte aquietó mi alma. En el silencio hoy grita mi angustiada calma. Celebró en alabanza la divinidad de tu nuevo hogar, pero en materia terrenal, el dolor por tu ausencia el corazón me desgarra. Vivo este luto en paz y lucha, de cualquier forma entre perdón, amor, y esperanza. No caminé como querías que caminará, pero ando por los senderos que el Universo creó por medio de ti para mí. No soy quien querías que fuera, pero tu vida en la mía me está llevando a ser pronto quien soy, un hombre que busca antes de morir poder decir como tú…"Mi vida no fue un fracaso. Llego en paz a Dios". Y no por las victorias o derrotas materiales adquiridas sino por el bienestar que ha de sentir un ser humano que logre ser guiado por su espíritu más que por su ego. Te amo mamá. Gracias. 

(Javier Suárez. Js)

viernes, 15 de agosto de 2014

Besa la mano de quien ames y tengas cerca



Besa, besa la mano de quien ames y tengas cerca. En época de bienestar o en tiempos de tristeza. Besa sus mejillas, su frente, sus pies, su cabeza. No importa que no esté de cumpleaños aquella persona a la que así consientas. Qué tan sencillo y dulce gesto sea el diario regalo que con humildad le obsequias, por el divino hecho de contar aún con su existencia. 

Besé con fuerza una mano hoy sin fuerzas. Besé con amor los cinco dedos cansados que hay en ella. Los mismos que me acariciaron con poderosa y tierna firmeza y que ahora repasan mi rostro en forma muy frágil y lenta. Besé la mano de mi madre que en cama por delicada salud se encuentra. Y ella besó mis mejillas recordándome que me ama desde antes de que yo naciera. 
Gracias a Dios y a sus ángeles por esta nueva y bendita oportunidad. 
¿Y tú...Ya besaste la mano de aquel ser que amas y tienes cerca? ¿Qué esperas…?

Por Javier Suárez

Pensar, sentir y creer

Pensar, sentir y creer en la perfección del poder creador tal y como este se manifieste, permite que el amor se convierta en oxígeno, justo cuando la tristeza asfixia al alma. En cada hecho hay un propósito Divino a la espera de ser descubierto. Basta un corazón dispuesto para entender lo que Dios nos habla. Contempla los milagros que aún nos acompañan, como por ejemplo, un pequeño y cálido bosque de vida al otro lado de la ventana de un pequeño y frío cuarto de hospital. (Js)

El amor inmunitario

"...Sé que el amor es el estimulante de el sistema inmunitario o inmunológico más poderoso que se conoce. Por lo tanto hago todo lo que puedo para aumentar el amor que siento por mí, por los demás y por el universo al que pertenezco." Feliz viernes en Dios para todos. Se les quiere. (Js)

Pensar, sentir y creer

Pensar, sentir y creer en la perfección del poder creador tal y como este se manifieste, permite que el amor se convierta en oxígeno, justo cuando la tristeza asfixia al alma. En cada hecho hay un propósito Divino a la espera de ser descubierto. Basta un corazón dispuesto para entender lo que Dios nos habla. Contempla los milagros que aún nos acompañan, como por ejemplo, un pequeño y cálido bosque de vida al otro lado de la ventana de un pequeño y frío cuarto de hospital. (Js)